En DMI Salud entendemos que una de las mayores preocupaciones de muchos pacientes antes de realizarse una resonancia magnética abierta es si podrán mantenerse completamente quietos.
La duda es muy común: ¿qué ocurre si me muevo durante la prueba?. Vamos a explicarlo de manera clara, sencilla y tranquilizadora, combinando explicaciones con ejemplos prácticos y consejos.
¿Por qué es importante estar quieto en una resonancia?
La resonancia magnética (RM) funciona con imágenes de altísima precisión. Se trata de un examen que capta múltiples cortes del cuerpo en cuestión de segundos. Para que esas imágenes salgan nítidas, necesitamos que el paciente permanezca inmóvil, ya que incluso pequeños movimientos pueden alterar la calidad final.
Cuando hay movimientos durante la prueba, las imágenes pueden salir borrosas o distorsionadas, generando lo que llamamos artefactos. Esto hace que el radiólogo tenga más dificultades para interpretar correctamente los resultados, porque se pierden detalles en músculos, articulaciones u órganos. En algunos casos, es necesario repetir la secuencia o incluso la prueba completa para obtener la información adecuada. Además, el tiempo total de la exploración puede alargarse, ya que hay que repetir tramos afectados por los movimientos.
En exploraciones muy específicas, com resonancias cerebrales o cardíacas, mantenerse quieto cobra todavía más importancia porque cada segundo es clave para capturar imágenes útiles. Por eso siempre recomendamos encontrar una posición cómoda desde el principio y confiar en el equipo técnico, que te guiará en todo momento para minimizar cualquier incomodidad.
Moverse en resonancia magnética puede generar imágenes borrosas, aunque lo habitual es que el técnico repita la secuencia afectada sin problema.
¿Qué pasa si me muevo sin querer?
No tienes que preocuparte en exceso. Es muy habitual que un paciente se mueva ligeramente por incomodidad, tos, estornudos o incluso un reflejo involuntario. En esos casos, la máquina detecta la alteración y se repite esa parte de la secuencia sin que notes nada extraño. El técnico te avisará y recolocará si es necesario, siempre con paciencia y explicándote lo que ocurre.
Solo en movimientos continuados o muy grandes puede ser necesario repetir la resonancia magnética completa, aunque lo habitual es que se repita únicamente una parte. A veces el movimiento apenas afecta y con una simple corrección es suficiente para seguir con normalidad. Si la incomodidad persiste, se puede hacer una pequeña pausa para que te relajes y retomar después.
En resumen: tu seguridad nunca está en riesgo. El único inconveniente es que el estudio puede durar un poco más o que tengamos que repetir algunos cortes para garantizar la calidad, algo que es completamente normal y forma parte del proceso.
Consejos para estar quieto durante la resonancia
La mejor manera de evitar repetir la prueba es reducir la posibilidad de moverse durante la resonancia magnética con estas recomendaciones prácticas:
- Respira de forma tranquila y natural. Evita contener la respiración salvo que el técnico lo indique.
- Cierra los ojos y relájate durante la exploración. Pensar en un lugar agradable ayuda a mantenerte sereno.
- Usa tapones o cascos con música relajante. En nuestras clínicas ofrecemos esta opción para reducir el ruido y que el tiempo pase más rápido.
- Busca una posición cómoda desde el inicio. Un pequeño apoyo o almohada para la cabeza, rodillas o espalda puede marcar la diferencia.
- Evita movimientos pequeños e innecesarios. Aunque no lo notes, girar la muñeca o mover el pie también puede afectar la imagen.
- Prepárate mentalmente antes. Hacer respiraciones profundas o pequeños estiramientos ayuda a entrar relajado.
Estas pautas no solo mejoran la calidad de las imágenes, sino que también hacen que la experiencia sea más llevadera y menos estresante.
¿Qué pasa con los niños o personas con ansiedad?
Sabemos que estar quieto no siempre es fácil, especialmente para los más pequeños o para quienes sienten ansiedad o claustrofobia.
En el caso de los niños, si se mueven demasiado, suele repetirse la resonancia. A veces se hacen descansos o se utilizan técnicas de distracción como cuentos, juegos de imaginación o permitir que un familiar esté cerca. Explicarles de manera sencilla en qué consiste la prueba también ayuda a que colaboren y estén más tranquilos.
En las personas con ansiedad o claustrofobia, la resonancia abierta marca la diferencia. Al no sentirse encerrados, su nivel de tensión baja y les resulta más fácil mantenerse tranquilos. Además, en nuestros centros ofrecemos un trato cercano y explicaciones paso a paso, lo que disminuye el nerviosismo. También contamos con auriculares con música, pausas breves y acompañamiento constante.
En DMI Salud atendemos cada día a muchos pacientes con claustrofobia, prótesis o dispositivos médicos. Nuestra tecnología abierta está pensada precisamente para ofrecer una experiencia más humana y menos estresante.
Y, si lo necesitas, nuestro personal puede acompañarte durante todo el procedimiento, resolviendo dudas y ajustando los tiempos de la exploración para que siempre te sientas seguro y en confianza.
¿La resonancia puede salir mal por moverse?
El movimiento puede afectar la calidad de las imágenes, pero esto no significa que la prueba haya fracasado ni que pierda su utilidad. Nuestros técnicos están entrenados para detectar rápidamente cualquier artefacto por movimiento, ya sea leve o más intenso. En esos casos, suelen repetir solo las secuencias necesarias, sin tener que empezar de cero y evitando incomodidades innecesarias.
Además, es posible ajustar los parámetros de la máquina para mejorar la tolerancia y reducir la sensibilidad a pequeños movimientos. Esto nos permite obtener imágenes de calidad incluso en pacientes que tienen más dificultad para quedarse inmóviles. En todo momento, te avisaremos si es necesario prolongar un poco la exploración y te explicaremos cada paso para que estés tranquilo.
Incluso en situaciones donde el paciente se ha movido con frecuencia, solemos obtener material suficiente para un estudio válido. El objetivo siempre es minimizar repeticiones y garantizar imágenes claras, sin que la experiencia resulte agobiante para el paciente. Y, por supuesto, entregamos los resultados en un máximo de 48 horas laborales.
Recomendaciones finales para tu resonancia magnética abierta
Lo más importante antes de acudir a una resonancia es ir tranquilo. Dormir bien la noche anterior y acudir con ropa cómoda facilita estar relajado y permanecer inmóvil. También conviene acudir con tiempo para no llegar con prisas: entrar en la sala de exploración con calma reduce el estrés y ayuda a mantener la serenidad durante la prueba.
Si tienes miedo a ponerte nervioso, avísanos. Nuestro equipo te guiará en cada paso y, si lo necesitas, podemos proponerte técnicas de respiración o detener la prueba unos instantes para que te relajes. También es recomendable evitar cafeína u otras sustancias estimulantes antes de la cita, ya que pueden aumentar la inquietud corporal.
Si acompañas a un menor o a una persona mayor, explícale con antelación en qué consistirá la prueba y ofrécele apoyo emocional. El acompañamiento de alguien de confianza siempre ayuda a reducir la ansiedad.
En DMI Salud nuestro objetivo es acompañarte y asegurarnos de que la experiencia sea tranquila y segura. No estás solo en ningún momento: nuestro personal está contigo desde que llegas hasta que sales, y resolverá cualquier duda que surja.





