Estar embarazada es una etapa llena de cambios y decisiones importantes. Una de las más habituales surge cuando el médico propone realizar una resonancia magnética. Si se trata de una RM abierta, muchas mujeres se preguntan si es segura durante el embarazo y en qué casos está realmente indicada.
En este artículo, te explicamos lo que debes saber antes de hacerte esta prueba.
¡IMPORTANTE! Antes de realizar una resonancia magnética, es fundamental que nos informes si estás embarazada o si sospechas que podrías estarlo. Esta información permite valorar con precisión si la prueba está indicada y qué tipo de tecnología debe utilizarse, garantizando la seguridad del feto en todo momento.
Qué es una resonancia magnética y por qué se solicita en el embarazo
La resonancia magnética es una técnica de diagnóstico por imagen que permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo mediante campos magnéticos y ondas de radio. A diferencia de otras pruebas como la tomografía axial computarizada (TAC), no utiliza radiación ionizante, lo que la convierte en una opción segura en determinadas situaciones clínicas.
Durante el embarazo, su uso no es habitual ni sistemático, pero puede estar indicado de forma muy específica cuando:
- Existen dudas que no pueden resolverse mediante ecografía.
- Es necesario obtener información más precisa para el manejo del embarazo.
Se requiere evaluar con mayor detalle órganos o estructuras de la madre que puedan afectar al desarrollo del feto.
Siempre debe estar prescrita por un especialista, quien valorará si es necesaria y en qué momento es más seguro realizarla.
Es fundamental que nos lo comuniques si estás embarazada antes de realizar la prueba. Solo lo realizaremos si ha sido pautado por un especialista en obstetricia o diagnóstico fetal.
¿Cuándo puede estar indicada una resonancia magnética en el embarazo?
Aunque la resonancia magnética no forma parte del seguimiento habitual del embarazo, existen situaciones específicas en las que puede ser una herramienta diagnóstica valiosa. Siempre debe estar indicada por un especialista y realizada en un entorno con experiencia en imagen médica durante la gestación.
Estas son algunas de las circunstancias más comunes en las que una RM puede estar justificada:
Detección o seguimiento de anomalías fetales no del todo claras en ecografía
La ecografía sigue siendo el principal método de imagen durante el embarazo. Sin embargo, hay ocasiones en las que los hallazgos ecográficos no permiten valorar con precisión una posible malformación fetal.
En estos casos, una RM fetal puede ayudar a:
- Confirmar o descartar una alteración detectada por ecografía.
- Obtener imágenes detalladas del sistema nervioso central fetal, especialmente el cerebro y la médula espinal.
- Evaluar la extensión y localización de masas fetales.
Se suele indicar a partir del segundo trimestre, ya que es cuando se pueden observar mejor las estructuras anatómicas del feto.
Estudio de complicaciones placentarias
La resonancia también puede estar indicada cuando se sospechan alteraciones en la implantación o desarrollo de la placenta, como:
- Placenta previa o placenta accreta: situaciones en las que la placenta se inserta anómalamente en el útero, con riesgo de complicaciones durante el parto.
- Sospecha de hematomas retroplacentarios o alteraciones en la vascularización.
La RM puede ofrecer una visión más completa que la ecografía, especialmente en casos complejos o cuando hay dudas sobre el alcance de la afectación.
Valoración de dolor pélvico intenso o persistente que no se explica por otros métodos
Durante el embarazo, pueden aparecer dolores abdominales o pélvicos difíciles de evaluar con ecografía o exploración física, especialmente en etapas avanzadas.
Una RM puede ayudar a descartar:
- Complicaciones ginecológicas (torsión ovárica, quistes complejos, endometriosis activa).
- Patologías digestivas (apendicitis, obstrucción intestinal).
- Problemas musculoesqueléticos o de ligamentos pélvicos.
Al no utilizar radiación, se convierte en una herramienta útil para el diagnóstico diferencial de estos síntomas, sin poner en riesgo al bebé.
Evaluación de masas uterinas o abdominales en la madre
En algunos casos, el embarazo puede coincidir con el hallazgo de masas en el útero, los ovarios u otras estructuras abdominales.
La RM se utiliza para:
- Caracterizar tumores como miomas, quistes ováricos o teratomas.
- Valorar si estas masas podrían interferir en la evolución del embarazo o en el parto.
- Planificar una eventual cirugía después del parto si fuera necesario.
Gracias a su alta resolución en tejidos blandos, la RM permite diferenciar entre lesiones benignas y sospechosas de forma no invasiva.
Sospecha de malformaciones del sistema nervioso central fetal
Esta es una de las indicaciones más frecuentes y aceptadas de la RM durante el embarazo. Algunas anomalías cerebrales pueden pasar desapercibidas o no visualizarse con claridad en la ecografía, especialmente si hay poca cantidad de líquido amniótico o si el feto está en una posición difícil.
La RM fetal se usa para:
- Confirmar el diagnóstico de hidrocefalia, agenesia del cuerpo calloso, holoprosencefalia, entre otras.
- Valorar el pronóstico de las anomalías detectadas.
- Ayudar al equipo médico a tomar decisiones sobre el seguimiento del embarazo y el parto.
En resumen, la resonancia magnética puede ser una prueba específica y valiosa en embarazadas, pero solo cuando hay una sospecha clínica bien fundada y cuando otros métodos no han sido concluyentes.
Siempre debe realizarse en centros especializados, con equipos adecuados y profesionales formados en diagnóstico prenatal, garantizando así la seguridad tanto para la madre como para el bebé.
Entonces, ¿Se puede hacer una resonancia magnética abierta estando embarazada?
Por norma general, la resonancia magnética abierta no está recomendada durante el embarazo, salvo en situaciones muy concretas y siempre bajo indicación expresa de un especialista en diagnóstico fetal. Este tipo de prueba debe realizarse únicamente en centros con experiencia en imagen prenatal, donde se cuente con equipos apropiados y personal cualificado.
En DMI Salud no realizamos resonancias magnéticas abiertas a mujeres embarazadas, por motivos de seguridad. Si estás embarazada y te han indicado una resonancia, por favor infórmanos antes de programar tu cita y asegúrate de que la solicitud proviene de un profesional especializado que haya valorado adecuadamente el riesgo y el beneficio.
¿Es segura la resonancia magnética en el embarazo?
La seguridad de la resonancia magnética durante el embarazo ha sido objeto de numerosos estudios, y en la actualidad se considera que, en determinadas circunstancias clínicas, puede utilizarse sin riesgo conocido para la madre ni para el feto. Eso sí, su uso debe estar estrictamente justificado, y siempre bajo indicación de un especialista.
Tanto la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) como el Colegio Americano de Radiología (ACR) coinciden en que la RM sin contraste puede considerarse segura a partir del segundo trimestre, siempre que se realice con equipos adecuados y por personal con experiencia en imagen médica durante la gestación.
Ahora bien, es importante tener en cuenta algunas precauciones clave:
- Durante el primer trimestre, se evita en la medida de lo posible, salvo que se trate de un caso clínico urgente en el que no exista alternativa diagnóstica.
- No se recomienda el uso de gadolinio (medio de contraste) durante el embarazo, ya que puede atravesar la placenta. Solo se contempla su uso excepcional cuando el beneficio clínico es mayor que el riesgo potencial.
¿Y si me piden una RM de pelvis durante el embarazo?
Esta es una de las dudas más habituales entre las pacientes embarazadas, y conviene abordarla con claridad y prudencia. La resonancia magnética de pelvis no forma parte de las pruebas habituales durante el embarazo, y su uso está reservado exclusivamente para casos en los que exista una indicación médica muy concreta y justificada.
Por su proximidad anatómica al útero y al feto, este tipo de resonancia solo debe realizarse cuando otros métodos como la ecografía no permiten alcanzar un diagnóstico claro, y siempre bajo la supervisión de un especialista en obstetricia o diagnóstico fetal.
Algunas situaciones clínicas excepcionales en las que podría contemplarse son:
- Evaluación de masas anexiales o uterinas que no se han podido caracterizar con ecografía.
- Estudio de causas de dolor pélvico severo o persistente que no mejora con el seguimiento clínico.
- Diagnóstico diferencial ante una urgencia abdominal en embarazadas, como una posible torsión ovárica o una complicación digestiva.
Dicho esto, es fundamental recordar que la RM de pelvis en embarazadas debe hacerse únicamente en centros especializados, que cuenten con experiencia en imagen médica obstétrica y protocolos específicos de seguridad.
¿Qué alternativas existen a la RM durante el embarazo?
cuando no se puede realizar una RM, o esta no es la prueba más adecuada, existen otras herramientas de diagnóstico por imagen que pueden aportar información sin poner en riesgo el embarazo. La elección dependerá de la zona que se desea estudiar, el motivo de la consulta y la etapa de la gestación.
1. Ecografía: la herramienta principal
La ecografía es, sin duda, el método más utilizado durante el embarazo. Es una técnica no invasiva, completamente segura y disponible en prácticamente todos los centros médicos. Permite visualizar en tiempo real al feto, el líquido amniótico, la placenta y otros órganos maternos, sin utilizar radiación ni campos magnéticos.
Ventajas principales:
- Puede repetirse tantas veces como sea necesario.
- No genera efectos adversos conocidos.
- Ofrece buena visualización en etapas tempranas y medias del embarazo.
Limitaciones:
- Su efectividad depende mucho de la experiencia del profesional y de la posición del feto.
- En algunos casos, como malformaciones complejas o estructuras profundas, puede no ser suficiente para establecer un diagnóstico claro.
2. Resonancia magnética como segunda opción
Cuando la ecografía no permite obtener suficiente información, la resonancia magnética sin contraste se convierte en la técnica de elección. Como ya hemos explicado, es segura en la mayoría de los casos y proporciona una imagen más precisa de órganos internos y tejidos blandos.
Se suele utilizar, por ejemplo, para:
- Evaluar malformaciones cerebrales del feto.
- Valorar el estado de la placenta.
- Diagnosticar patologías pélvicas en la madre.
3. Tomografía computarizada (TAC): técnica restringida durante el embarazo
El TAC o escáner utiliza rayos X para obtener imágenes de cortes transversales del cuerpo. Aunque es muy útil en medicina general, no es recomendable durante el embarazo, debido a la exposición a radiación ionizante, que podría afectar al desarrollo fetal, especialmente durante el primer trimestre.
Solo se considera en situaciones de urgencia médica en las que:
- La vida de la madre está en riesgo.
- No hay alternativa diagnóstica viable.
- Se necesita un diagnóstico rápido para una intervención inmediata (por ejemplo, traumatismos graves, hemorragias internas, etc.).
Cuando se decide realizar un TAC en una embarazada, se toman todas las precauciones posibles: se limita la zona de exposición, se ajustan las dosis al mínimo necesario y se protege el abdomen si no es el área a estudiar.
Resonancia magnética abierta y embarazo: lo que debes tener en cuenta
Si estás embarazada y te han planteado realizarte una resonancia magnética, es normal que tengas dudas. La clave está en entender que no todas las pruebas por imagen son iguales, ni todas están indicadas durante la gestación.
La resonancia magnética, cuando se hace sin contraste, a partir del segundo trimestre y con una indicación médica clara, puede ser una herramienta útil y segura en situaciones clínicas específicas. Sin embargo, no debe realizarse de forma sistemática ni sin una valoración previa por parte de un especialista.
En el caso concreto de la resonancia magnética abierta, aunque es una tecnología excelente para muchas personas —como pacientes con claustrofobia o con necesidades especiales—, no es el tipo de equipo que se utiliza habitualmente en embarazadas, ya que no está diseñado para estudios fetales complejos ni ofrece la resolución óptima en todos los casos.
En DMI Salud no realizamos resonancias magnéticas abiertas a mujeres embarazadas. Si estás embarazada o sospechas que podrías estarlo, te pedimos que nos lo comuniques siempre antes de programar tu cita, para poder ayudarte de la forma más segura y adecuada posible.
Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con tu ginecólogo o matrona, y dejarte guiar por profesionales que valoren cada caso de forma individual. La prioridad siempre será tu bienestar y el de tu bebé.





