La columna dorsal, también conocida como columna torácica, es una parte fundamental de nuestro cuerpo que suele pasar desapercibida… hasta que empieza a doler. Muchas personas experimentan molestias en la espalda alta sin saber con claridad de dónde vienen ni cómo obtener un diagnóstico fiable. Por ello una RM de la columna dorsal es una buena práctica para averiguar que es lo que causa tu dolor.
En esos casos, la resonancia magnética de columna dorsal se convierte en una herramienta clave para ver con precisión qué está pasando por dentro, sin necesidad de radiación ni procedimientos invasivos.
Por eso, si tienes síntomas persistentes o tu médico te ha recomendado hacerte una RM dorsal, en este artículo te explicamos de forma clara y profesional cuándo está indicada esta prueba, qué lesiones puede detectar y por qué en DMI Salud somos expertos en este tipo de estudios por imagen.
¿Qué es una resonancia magnética de columna dorsal?
La resonancia magnética de columna dorsal (también conocida como resonancia torácica) es una prueba de diagnóstico por imagen que utiliza un potente campo magnético para obtener imágenes detalladas de la parte media de la columna vertebral, es decir, la zona comprendida entre las vértebras T1 y T12.
A diferencia de otras pruebas como la radiografía o la tomografía, la RMN dorsal no utiliza radiación ionizante. Esto la convierte en una técnica segura y no invasiva, ideal para visualizar tanto estructuras óseas como tejidos blandos, nervios, discos intervertebrales y médula espinal.
En las clinicas de RM de DMI Salud, realizamos este estudio en equipos de resonancia magnética abierta, lo que ayuda a reducir la sensación de agobio en pacientes con claustrofobia o ansiedad.
¿Cuándo está indicada una resonancia en la columna torácica?
Una RM de la zona dorsal está indicada cuando existen síntomas persistentes, sospechas clínicas de alteraciones estructurales o cuando otras pruebas no han aportado suficiente información.
Algunas de las situaciones más frecuentes por las que se solicita este estudio son:
- Dolor crónico o agudo en la espalda alta
- Pérdida de fuerza o sensibilidad en brazos, pecho o abdomen
- Sospechas de hernias discales dorsales
- Cambios posturales importantes o escoliosis torácica
- Traumatismos o fracturas vertebrales
- Seguimiento de enfermedades inflamatorias o infecciosas
- Valoración de tumores o metástasis vertebrales
- Sospecha de pinzamientos nerviosos o estenosis
- Diagnóstico de espondilitis anquilosante u otras enfermedades autoinmunes
Si estás atravesando alguno de estos síntomas, la resonancia de columna dorsal puede ser el paso clave para entender el origen del problema y empezar a tratarlo correctamente.
Dolencias y lesiones que puede detectar una RM dorsal
La resonancia magnética torácica permite analizar con gran precisión estructuras óseas y tejidos blandos de la zona media de la espalda. Esto incluye las vértebras dorsales (T1-T12), los discos intervertebrales, la médula espinal, las raíces nerviosas, ligamentos, articulaciones y músculos paravertebrales.
Gracias a esta técnica avanzada de diagnóstico por imagen, es posible detectar desde alteraciones leves hasta patologías complejas, muchas veces invisibles en otras pruebas como radiografías o TACs.
A continuación te detallamos las principales lesiones, dolencias y enfermedades que se pueden diagnosticar mediante una resonancia magnética de columna dorsal:
Hernia discal dorsal
Una hernia discal en la zona torácica es menos frecuente que en la región lumbar o cervical, pero puede ser especialmente incapacitante. Esta lesión ocurre cuando el núcleo pulposo del disco intervertebral se desplaza hacia atrás o hacia un lado, comprimiendo estructuras nerviosas o incluso la médula espinal.
Síntomas comunes:
- Dolor agudo o crónico localizado en la zona media de la espalda
Irradiación hacia el pecho, costados o abdomen (a menudo confundido con problemas cardíacos o digestivos) - Sensación de opresión torácica
- Entumecimiento u hormigueo en la parte superior del abdomen
- En casos severos, alteraciones en la movilidad o control motor
Con una resonancia magnética dorsal, es posible visualizar la localización exacta de la hernia, el grado de compresión que produce, si hay afectación de la médula espinal o de las raíces nerviosas, y si coexisten otras alteraciones como protrusiones o degeneración discal.
Este diagnóstico temprano es fundamental para evitar complicaciones neurológicas, especialmente si la compresión es significativa o progresiva.
Dorsalgia mecánica o postural
La dorsalgia es un dolor localizado en la región torácica de la espalda, que puede tener múltiples causas. La más habitual es de origen mecánico o postural, asociada a factores como:
- Sedentarismo
- Malas posturas prolongadas (especialmente en personas que trabajan frente al ordenador)
- Uso incorrecto de mochilas o cargas
- Debilidad muscular o falta de movilidad en la zona escapular
- Desequilibrios posturales derivados de otras regiones (como pelvis o cervicales)
En estos casos, la resonancia magnética torácica se utiliza no tanto para detectar una lesión grave, sino para descartar patologías estructurales más importantes como fracturas, hernias, infecciones o tumores. Además, puede evidenciar pequeños signos de inflamación muscular, degeneración leve de los discos, pinzamientos articulares o irritaciones ligamentosas.
La RMN ayuda al especialista a confirmar el carácter benigno del dolor, orientar el tratamiento fisioterapéutico y prevenir que se cronifique.
Estenosis del canal medular torácico
La estenosis de canal consiste en un estrechamiento progresivo del conducto vertebral por donde transcurre la médula espinal. En la región dorsal, aunque menos frecuente que en la lumbar, puede tener consecuencias clínicas importantes debido al menor espacio disponible y la cercanía a estructuras vitales.
Esta compresión puede deberse a varias causas:
- Cambios degenerativos del envejecimiento
- Hernias o protrusiones discales
- Engrosamiento de ligamentos amarillos
- Artrosis facetaria
- Presencia de quistes sinoviales o tumores
Síntomas característicos:
- Dolor dorsal que aumenta al caminar o estar de pie
- Calambres, debilidad o pérdida de fuerza en el tronco o miembros superiores
- Sensación de adormecimiento o pérdida de sensibilidad
- Alteraciones de la marcha o del equilibrio
La RM dorsal es imprescindible para detectar la estenosis, medir su grado, localizar exactamente el nivel afectado y valorar el impacto neurológico. En algunos casos puede requerir cirugía descompresiva, y el diagnóstico por imagen es clave para planificarla correctamente.
Espondilitis anquilosante y otras enfermedades inflamatorias
La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente a las articulaciones de la columna vertebral y la pelvis. Suele comenzar en adultos jóvenes y puede pasar desapercibida durante años si no se realiza un estudio por imagen adecuado.
En su fase inicial, provoca:
- Rigidez y dolor dorsal o lumbar que mejora con el movimiento
- Molestias nocturnas y al despertar
- Inflamación persistente de las articulaciones costovertebrales
La resonancia magnética torácica es la única prueba capaz de detectar las primeras fases de la enfermedad, incluso antes de que haya cambios visibles en radiografías. Permite ver signos de sacroileítis, edema óseo, sinovitis o erosiones articulares, lo que facilita el diagnóstico precoz y evita daños irreversibles.
Además, también puede detectar otras enfermedades reumáticas como:
- Artritis psoriásica
- Espondiloartritis indiferenciada
- Lupus eritematoso sistémico (si hay compromiso vertebral)
Infecciones vertebrales
Las infecciones en la columna dorsal, aunque poco comunes, son graves y requieren diagnóstico inmediato. La más frecuente es la espondilodiscitis, una inflamación que afecta simultáneamente al disco intervertebral y a las vértebras adyacentes.
Estas infecciones pueden estar causadas por bacterias (como Staphylococcus aureus), micobacterias (como la tuberculosis vertebral o mal de Pott), hongos o incluso por diseminación de infecciones en otras partes del cuerpo.
Síntomas comunes:
- Dolor intenso en la espalda media, sin relación con el movimiento
- Fiebre o malestar general
- Sensibilidad a la palpación local
- En casos avanzados, afectación neurológica
La resonancia magnética de columna torácica es la técnica más sensible para detectar esta patología en fases tempranas. Permite ver signos de inflamación, abscesos epidurales, edema óseo o destrucción del disco intervertebral. Su rapidez y precisión ayudan a iniciar el tratamiento antibiótico o antifúngico lo antes posible.
Fracturas vertebrales
Una fractura vertebral dorsal puede estar causada por traumatismos directos (caídas, accidentes), por enfermedades que debilitan el hueso (como osteoporosis) o por procesos neoplásicos.
La RMN dorsal es especialmente útil en:
- Diferenciar fracturas recientes de fracturas antiguas
- Determinar si existe colapso vertebral o compresión medular
- Evaluar si el hueso afectado presenta edema (signo de fractura aguda)
- Detectar causas subyacentes como metástasis o infección
Las fracturas por compresión son frecuentes en personas mayores con osteoporosis. Muchas veces pasan desapercibidas, pero pueden generar dolor crónico o deformidad postural si no se tratan adecuadamente.
Tumores o metástasis
La columna dorsal es una localización frecuente para tumores óseos primarios (como el mieloma múltiple o el hemangioma vertebral) y también para metástasis vertebrales procedentes de otros órganos (pulmón, mama, próstata…).
Signos de sospecha:
- Dolor dorsal persistente, incluso en reposo
- Dolor nocturno
- Pérdida de peso o síntomas generales asociados
- Historial oncológico previo
La resonancia magnética torácica es muy eficaz para detectar:
- Lesiones expansivas dentro o fuera del hueso
- Cambios en la médula ósea
- Compresión medular o infiltración de tejidos adyacentes
A menudo se solicita con contraste intravenoso, lo que mejora la visualización de la vascularización tumoral y la diferenciación entre tipos de lesiones. Este estudio es clave para el seguimiento oncológico y la toma de decisiones terapéuticas.
Diferencias entre la resonancia dorsal, lumbar y cervical
La columna vertebral se divide en tres zonas principales: cervical (cuello), dorsal (torácica) y lumbar (zona baja). Aunque las tres pueden estudiarse mediante RM, cada una tiene características distintas.
- La resonancia magnética cervical se enfoca en detectar problemas que afectan a cuello, hombros, brazos o médula cervical. Puedes leer más en nuestro artículo sobre resonancia magnética cervical.
- La resonancia lumbar abierta está indicada en casos de lumbalgia, ciática, hernias o estenosis en la parte baja de la espalda. Te explicamos todo aquí: resonancia lumbar abierta.
- La resonancia magnética dorsal se solicita con menos frecuencia, pero es crucial cuando el dolor o los síntomas se localizan en la zona torácica o hay sospecha de enfermedades que afectan a esta parte de la columna.
¿Cuándo debo consultar para hacerme una resonancia dorsal?
Es recomendable acudir a un profesional si presentas alguno de estos signos:
- Dolor persistente en la espalda alta sin causa clara
- Sensaciones de hormigueo o debilidad
- Molestias que no mejoran con reposo o tratamiento
- Antecedentes de traumatismo reciente
- Sospecha de enfermedades reumáticas o autoinmunes
- Necesidad de estudio por parte del especialista
En estos casos, contar con una imagen clara de tu columna dorsal puede marcar la diferencia en tu diagnóstico y tratamiento.
¿Cómo se realiza la RM de columna dorsal en DMI Salud?
En nuestras clínicas, apostamos por ofrecer al paciente una experiencia cómoda y de confianza. Por eso utilizamos equipos de resonancia magnética abierta, que permiten realizar la prueba con menos sensación de encierro.
Durante el estudio:
- El paciente se acuesta boca arriba, sobre una camilla móvil.
- Se le indica que permanezca quieto durante unos 20-30 minutos.
- No es necesario ayuno ni preparación previa (salvo indicaciones específicas).
- El procedimiento no causa dolor y es completamente seguro.
Además, entregamos los resultados en un plazo de 48 horas laborales, acompañados por las imágenes y el informe radiológico correspondiente.
Realizar resonancia de columna dorsal
En DMI Salud estamos especializados en resonancias magnéticas abiertas, con atención cercana, rápida y profesional. Si necesitas una resonancia magnética de columna dorsal, te acompañamos en todo el proceso: desde la cita hasta la entrega del resultado, en solo 48 horas laborales.
Nuestros equipos avanzados y nuestra experiencia nos permiten ofrecerte una imagen de alta calidad, sin agobios y con la tranquilidad de estar en buenas manos.
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